"Cuando la boca calla...

1355109208200-la_foto.JPG

¿Usted ha pensado que una jaqueca, o una acidez, o un infarto, tiene un  significado respecto de sus actos o pensamientos?

El Dr. Adalberto Barreto ha publicado su libro “Cuando la boca calla, los órganos hablan”, donde expone el resultado de su experiencia en el sistema de salud pública de Fortaleza, Brasil.

“Toda enfermedad tiene un aspecto físico del que los médicos nos ocupamos –explica–, y también, nos trae un mensaje simbólico, sicológico, sicosomático.  En este libro intentamos descifrar ese mensaje que está detrás de la enfermedad.  Por ejemplo, la acidez o gastritis nos habla de indigestiones que también son afectivas, de algo que no digerimos en la vida. Indigestiones que van a tener la misma repercusión que el alimento físico.  Como médicos, tenemos que tratar la enfermedad física, y también la otra parte, para facilitar que la propia persona pueda comprender, descifrar, el mensaje que le traen sus órganos.

Son aspectos que tanto el profesional como la persona necesitan comprende, decodificar para sanar.  Intentamos que las personas vean la enfermedad como una oportunidad para reflexionar sobre su vida, repensarla, digerir lo que aún no ha sido digerido.

¿Qué nos puede decir de la jaqueca, que es tan común hoy en día?

La jaqueca está muy presente en las personas que son muy racionales, que quieren resolver todo por la razón, dejando de lado la emoción. Y no se puede resolver todo con la cabeza; tenemos también emoción, que se simboliza en el corazón.  Cuando hay un conflicto entre la razón y la emoción, hay no sólo jaqueca sino también dolor de cuello y de hombros, porque la energía no fluye.

Se trata de que las personas vean el lado invisible de la enfermedad, sin negar su componente biológico. La persona necesita ir al médico y tener un tratamiento, pero debo saber también que hay una parte relacionada con mi historia, mis actos y pensamientos, donde están los orígenes de la enfermedad.

Si soy una persona que necesito estar segura de todo, tener certezas sobre todas las cosas, cuando logro relajarme y cambiar ese comportamientos, la jaqueca empieza a ceder.

Así, podemos ver la enfermedad no como una expresión de fragilidad sino como alerta para que yo ponga atención a otros aspectos que no estoy considerando en mi vida cotidiana.

En sus años de experiencia, ¿usted ha visto que una persona puede tener influencia en la salud de otra –madres con hijos– como en el caso del asma?

Los médicos sabemos que el asma tiene un aspecto biológico  que requiere tratamiento, y para eso recomendamos aerosol. Pero el  asma tiene también un lado sicológico: nos habla de una atmosfera familiar pesada, de conflictos dentro de la casa, de una madre posesiva, de un ambiente de fin de semana donde hay peleas, o droga, y es en ese contexto cuando la crisis de asma se manifiesta.  Tiene un lado biológico, y también este otro aspecto que el niño resiente.

Como médico, o como profesional de la salud, si sólo recomiendo el aerosol, estoy dando un tratamiento incompleto. Tengo que llevar a la familia a reflexionar sobre lo que está pasando en la casa, a comprender por qué ese niño tiene crisis de asma el fin de semana, y es porque necesita de oxígeno afectivo, una atmosfera familiar de respeto, seguridad, afecto.

“Toda enfermedad tiene un aspecto físico y uno sicológico”, entrevista al Dr. Adalberto Barreto en TV Ceará.

|

Comentarios

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar